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   En esta sección, queremos hacer un poco de historia incluyendo diversos artículos publicados en prensa, sobre todo, los relacionados con el principio del Concurso, que da una idea bastante ajustada, del motivo y la situación que vino a cubrir este festejo como revulsivo de la memoria fallera.

En el barrio del Carmen se cantará este año el pregón de "l'Estoreta Velleta"

Un original y simpático concurso de la Comisión Plaza del Árbol.


En el mas popular barrio de Valencia, en el barrio del Carmen, resonarán en lo recoveco de sus calles y plazas las voces infantiles de las Comisiones de los niños falleros en el pregón de "l'estoreta velleta".
La comisión de la plaza del Árbol, ha organizado para mañana a las seis y media de la tarde, un típico y gracioso concurso con el fin de reavivar las fallas de antes, las fallas de una Valencia ya muy lejana.
Con el fin de dialogar sobre este concurso, nos hemos entrevistado con Don Manuel Jesús María Baselga, contador de la citada comisión y "paladín" del concurso.
Le preguntamos:
- ¿Que les indujo a organizar este canto de "l'estoreta"?
- La idea surgió de uno de los miembros de esta comisión, del veterano fallero don Manuel Aliaga, persona que siente  una gran simpatía por nuestras viejas y gloriosas tradiciones.
-¿Es en realidad este el primer año del concurso?
- No. El año pasado lo hicimos nada mas que en la intimidad, fue cosa de nuestra comisión, ha sido ahora, este año cuando lo hemos elevado a la categoría de concurso, con la placencia de la Junta Central Fallera.
-¿Cree que la idea ha sido acogida con satisfacción?
- Desde luego. Existe une expectación enorme por parte de las comisiones infantiles.
-¿Son muchos los participantes?
- De momento, y aun a pesar de que la idea no ha sido muy divulgada, ya contamos con doce comisiones participantes; y otras muchas que nos han prometido su participación, así como su asistencia la Fallera Mayor Infantil de Valencia y su corte de honor.
-¿Se darán premios?
- Se adjudicarán diez, en total. De estos, uno especial.
- ¿Que inducirá al jurado a la adjudicación de los premios?
- La indumentaria de los participantes, que irán vestidos con el clásico "baberet", el pantalón con un tirante en bandolera, la forma de cantar el pregón y la cantidad de objetos recogidos.
- ¿Quienes formarán el jurado?
- El jurado estará integrado por una representación de la Junta Central Fallera, prensa, radio y Comisión de la Plaza del Árbol.
- ¿Sólo podrán concurrir las comisiones infantiles?
- No. Al mismo pueden concurrir todos los menores de 14 años, que agrupados en cuadrillas, lo soliciten previamente en nuestra comisión fallera.
- ¿Está la comisión de la plaza del Árbol satisfecha de haber organizado este simpático y popular concurso?
- Si; prueba evidente es que aportamos nuestro granito de arena. Tanto es así, que algunos miembros de la comisión, desde luego, fuera de concurso, vestirán la típica indumentaria de los antiguos falleros.
Así, de esta forma sencilla y fallera de "pensat i fet", estos buenos falleros de la Plaza del Árbol aportan a la fiesta una nota graciosa, popular, alegre, tradicional y folklórica de la reminiscencia de nuestras fallas. De cuando en Valencia se cantaba el pregón de "l'estoreta velleta.

V. MURILLO DE LAS HERAS. (Periódico "Levante", 14/03/1962)

De "l'estoreta..."


Si ausente de Valencia, no importa la distancia, ni tampoco el tiempo, el sentimiento de nostalgia siempre le invade a uno, y mas cuando las fiestas josefinas estallan en el pórtico floreal de la primavera. Pero he aquí, que el programa de sus festejos abre el abanico multicolor para hechizo de nuestros ojos.
  Si en ocasiones anteriores he glosado diversos actos de la fiesta llenos de colorido unos, emotivos otros, en el año actual he puesto mi atención en uno que ha traído a mi corazón resonancias de tiempos lejanos, de esa época entrañable que es la infancia. Por que me he "visto" junto con otros niños, recorriendo las calles del Barrio del Carmen, donde nací, llevando a rastras la vieja "estoreta" y dando al viento la castiza cantinela: "una estoreta velleta..."
  ¡Bien por los falleros de la plaza del Árbol!
  Hay que cuidar la viejas tradiciones, que no sean un recuerdo para comentarios, sino que se hagan revivir, como en este caso, para que ellas nos devuelvan, a unos, añoranzas de cosas que creíamos perdidas en el desván de los recuerdos; a otros, la imagen de algo que siempre estuvo vinculado a la fiesta de las fallas.
  Sonrío, ahora, nostálgico. Allá iba la chiquillería que, provista de raída estera, alborotaba las calles con sus risas, sus gritos, haciendo acopio de cuantos objetos inservibles eran donados por el vecindario. Todos heterogéneos. ¡Que importa! Lo primordial consistía en reunir un montón de ellos. El canto se repetía una y otra vez. Sobre "l'estoreta" acumulábanse, pues, los despojos de que las amas de casa querían desprenderse en tales circunstancias. Y, en la puerta de la "escaleta" dábanse a la risa al ver con que jolgorio acogía, la pandilla infantil, cada uno de los donativos. Los grupos rivalizaban en pugna por conseguir mayor botín que el contrincante.
  Bajo la claridad de la tarde marceña, cielo azul, brisa suave, acariciadora, los chiquillos, sudorosos, algunos quizá ya un tanto afónico, no daban tregua a su afán de enriquecer "l'estoreta" con mayor cantidad de regalos. Ciertamente que en muchos de aquellos niños estaba la levadura de futuros falleros. Entonces, era suya una labor primigenia. Únicamente un deseo de acumular trastos para ofrecerlos, en holocausto, a la gloria del fuego. Tal vez en este suceso se rememoraba el primitivo acontecimiento que tuviera lugar en cada taller de carpintería cuando era llegada la primavera , el invierno, con sus días grises, desapacibles, quedaba atrás. El buen tiempo, la dulzura de los días claros se presentía en el ambiente. Y cada taller, en rito ancestral, prendía fuego, en medio de la calle, a cuanto el maestro carpintero consideraba inútil conservar.
  Así, pues, la chiquillería con su "estoreta velleta" continuaba una tradición. Y, a su vez, componían idéntica estampa. Levantábase tosca pirámide. Quizá algún mozalbete con rudimentarios ribetes de artista, intentaba dar forma a lo recogido y si la suerte favoreciérale con el regalo de un maniquí y un deteriorado sombrero, amen de raído pantalón o agujereada falda femenina, compusiera con tales atavíos un grotesco y desconcertante "ninot".
  Pero lo que mas importaba era lograr acopio de materiales con que conseguir encender fantástica hoguera. Que es innata en nosotros la atracción hacia el fuego.
  No descubro nada nuevo si digo que a nosotros, los valencianos, nos agrada el olor de la pólvora, el correr delante de la traca, sintiendo sobre nuestra cabeza el "ladrido" de sus estampidos y , sobre todo, contemplar con fruición el maravilloso espectáculo que ofrece la "cremá" de la falla.
  Si, lector amigo, aquella revoltosa chiquillería de mis ¡ay lejanos años de niñez! sentían inclinación admirativa hacia la inquietante danza del fuego. Como en la actualidad la sienten nuestros falleros infantiles. Es algo que se lleva en la masa de la sangre.
  Entiendo que la Junta Central Fallera ha aceptado plenamente, como siempre, acogiendo la feliz idea de los falleros de la Plaza del Árbol, con la que han puesto en pie, con signo evocacional, un festejo henchido de nostálgico encanto.

Por VÍCTOR MAICAS. (Periódico "Las Provincias", 16/03/1967).

"L'ESTORETA VELLETA"


     Es un hecho. La evolución y expansión de las fallas, por imperativo de sus actuales necesidades, va terminando con las tradiciones. Si ello ocurre por que las fallas van a mas, no hay razón para lamentarlo. Si unas tradiciones pasan, otras, actualizadas, cobran fuerza y las fiestas, que es lo que se trata de demostrar, van a más.

     Hace ya años que viene haciéndose imposible sorprender al vecindario plantando la falla en una noche. Los catafalcos son monumentales y exigen preparativos y andamiajes que obligan a anticipar la plantá. Tampoco puede improvisarse una falla, ni siquiera infantil, y de ahí la muerte de ese rico festejo de la improvisación de los niños que era "l'estoreta velleta".

     Pero decimos muerte y "l'estoreta velleta" no ha muerto. Permanece viva en el concurso anual de la falla de la plaza del Árbol. Ayer se celebró por octava vez y fue un gran suceso, porque así hay que calificar a ese desbordamiento de alegría que se dio en la típica y valencianísima plaza del barrio del Carmen. El júbilo de los niños, es siempre un acontecimiento, pero si encima sirve para conservar latente una rica tradición, lo es todavía más.

     El canto de "l'estoreta" se enseñoreó de la calle como pórtico de las fallas que se avecinan y la plaza del Árbol, por ser su escenario, ocupó el primer plano de la actualidad, gracias a la iniciativa de sus dinámicos falleros.

Por ALBERTO CID. (Periódico "Jornada", 03/03/1969).

A las Comisiones:

Para revivir el tradicional Festejo, esta Comisión como el año anterior, organiza este Concurso; las comisiones participantes llevarán una "Estoreta" con trastos viejos y lo fundamental es cantar la típica canción de L'Estoreta, desfilando por la plaza del Árbol y calles adyacentes, donde estará el jurado, compuesto por Delegados de Prensa y Radio, Junta Central Fallera, etc. y ante la presencia de la Fallera Mayor Infantil de Valencia, que entregará el:
Estandarte Especial de la Junta Central Fallera y
el premio extraordinario de esta Comisión al mejor grupo
,
así como los siguientes premios:
Del 1º al 9º Estandarte y Diploma de participante
y a las restantes Comisiones,
Diploma de participante y caramelos para todos.

Este acto se celebrará el día 14 de Marzo, a las 6'30 de la tarde en la plaza del Árbol (Barrio del Carmen).
(HOJA DE PROPAGANDA DEL CONCURSO AÑO 1963).

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